
Una curiosidad que leo en Gadgetoblog es la nueva Gravia. Es una lámpara que, como los antiguos relojes, funciona gracias a un peso que, mientras cae, genera energía suficiente para iluminar varios LED que proporcionarán luz equivalente a una bombilla de 40W.
El “ligero” problema es que hay que cargarla (subiendo el peso) cada cuatro horas. La ventaja: que los LED son muchísimo más duraderos que las bombillas convencionales y pueden durar hasta 200 años sin ‘fundirse’. Ah, y que no se enchufa a ningún sitio y es ecológica, claro.
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